“Te seguiré hasta el fin del mundo”, para revista Manual #9

Nuestro compañero José Manuel Fernández, más conocido en el sector del ocio electrónico con el sobrenombre de “Spidey” (con el que lleva firmando sus artículos desde que comenzara a escribir en la prensa del videojuego a finales de la década de los 90), participa en el último número de la revista MANUAL.

Para la ocasión, José Manuel interviene con un texto en el que habla de la compañía de los animales en los videojuegos, sobre todo aquellos que llegan a convertirse en un aliado fundamental para los protagonistas. El lazo que se genera, un tanto a la usanza de lo que vivimos en la vida real con nuestros perros, gatos, etc, muchas veces trasciende la pantalla para conseguir emocionarnos ya no como usuarios, sino como los “amigos” y “hermanos” que podemos llegar a ser de nuestros particulares peluchines virtuales.

Y es que, tal y como se dice en el artículo, pocas cosas hay que den más alegría que el abrir la puerta de tu casa y sentir el cariño de tu amigo animal, de disfrutar de una felicidad tan pura y tan inocente que difícilmente podríamos ver en un ser humano. E igualmente, padecer la partida de estos amigos tan puros y tan inocentes es un trauma doloroso a más no poder. Pero hay que pensar en que, de volver a hacerlo, estamos salvando una vida que, a su manera, también nos está salvando a nosotros de la impagable circunstancia de lo que es el sentir el amor de un perro, un gato, un caballo, un pequeño roedor… Porque al final la especie casi que es lo de menos, ya que estamos hablando de seres que se distinguen de nosotros, los siempre complicados humanos, por su infinita capacidad para albergar inocencia.

Los equinos Agro (Shadow of Colossus), Epona (The Legend of Zelda: A Link to the Past) y Sardinilla (The Witcher 3), el perro Boomer de Far Cry 5 (y su precioso homenaje en New Dawn), Hewie, el heroico Pastor Blanco de Haunting Ground… ¡Incluso el cachondo can del Duck Hunt de Nintendo! Y es que los animales tienen y tendrán un papel importante en nuestra pequeña-gran historia de los videojuegos. A veces, ejerciendo de mascotas virtuales, como se ha visto en Nintendogs (2005) o la gran parte del maravilloso todo natural que es Red Dead Redemption 2 (de los que José Manuel habla del proceso de animación en el artículo). Pero casi siempre, como compañeros afines que lo dan todo por nosotros, en un genuino paralelismo con lo que es la realidad de estos seres preciosos de infinita inocencia y fidelidad absoluta.

Además de esta participación en el número 9 de la Revista MANUAL, José Manuel Fernández “Spidey” es el profesor de los cursos y talleres que tenemos en Save Games Studio. En marzo arranca una nueva temporada de su taller de Composición Musical Chiptune, además del taller de diseño de videojuegos “Metodología Lúdica”, en el que se enseña todo lo necesario para que el alumno se convierta en un buen Game Designer.

Echadle un ojo para más info en nuestra página de formación.